Las calaveritas
Ahora que es fecha, una calaverita mexicana Doña Sofía Se ha acercado Patas Flacas al Pardo, hasta la Zarzuela. -No…
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Las calaveritas
Ahora que es fecha, una calaverita mexicana Doña Sofía Se ha acercado Patas Flacas al Pardo, hasta la Zarzuela. -No…
Sigue leyendoUna pesadilla
Cuentan que la Pesadilla es una vieja que oprime el pecho de quienes la sufren. Esta noche soy yo quien…
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Aquel néctar espeso y delicioso...
Saboreaba, sonriente, aquél néctar espeso y delicioso que, en pequeños hilos, escapaba de su boca rebosante. A lo largo de…
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Reflexiones V
Hoy me desperté con una reflexión. Es más normal que me levante con un sueño a medio masticar, atontado. O que mi pensamiento no se active hasta sentir el tazón tibio en mis manos.
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Reflexiones IV
Me ahogo con el calor del verano. La primavera pasó, muy rápida. Y este año ya no me acerqué a las Tablas, porque sé que no reverdecen.
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Reflexiones III
Como César, lloro. Lloro derramando las lágrimas por las mejillas, sin gemidos, sin seguir los consejos de Cortázar, sin moqueos, ni berrinche.
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Un nuevo año
Llega un nuevo año, como siempre, cargado de melancolía.
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Reflexiones II
Reflexiones II, de Javier G. Alcaraván
Siento que me seco. Me seco como esa planta que inundaron de agua, podrida por un cuidado excesivo; un irónico mal cuidado (...)
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Reflexiones I
Qué triste reflejo me devuelve la ventana. Ya no reencuentro esa timidez, esa inocencia de los veinte años, que se van. Esas primeras canas incipientes han dejado ahora paso a una melena enmarañada de (...)
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Treinta reflexiones
Comienzo a publicar una serie de sentencias o breves textos en los que medito sobre diversos aspectos de la vida, de la existencia, de nuestras relaciones con los demás o con nosotros mismos, o con la muerte.
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Noche lúgubre
'Noche lúgubre', relato original de Javier G. Alcaraván ambientado en la brujería de la Edad Moderna
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La Coja
Con sólo escuchar los golpes de su bastón y el ruido de sus pies arrastrándose por el suelo, la gente aceleraba el paso, desaparecía detrás de alguna puerta, huía por el interior [...]
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